22 de diciembre de 2014


Hay una creencia bastante extendida de que Photoshop puede arreglar cualquier entuerto fotográfico sin esfuerzo.


Los que os habéis tirado mil horas como yo intentando salvar una mala fotografía con efectos y filtros sabréis que el mundo no funciona así. Si hay algo que he aprendido con los años es que en vez de invertir el tiempo arreglando una mala fotografía, lo mejor es volver a hacerla.

Allá van algunas recomendaciones para mejorar tus fotografías:

  1. Espera el momento preciso: disparar a lo loco hará que tu tarjeta de memoria se llene de un montón de imágenes poco o nada interesantes. Tanto si es un espectáculo, un paisaje o un retrato, siempre hay un “momento preciso”, ese giro maravilloso, ese sol saliendo detrás de una nube, o esa mirada cómplice.
  2. Piensa la composición: aplica la regla de los tercios, el ritmo, la perspectiva, la línea de horizonte... ¿Qué te gustaría transmitir con la foto? ¿a dónde quieres dirigir la vista? ¿cuál crees que sería el mejor encuadre? En DZoom te cuentan las 13 reglas de composición más relevantes.
  3. Utiliza el modo manual: la fotografía es una técnica que requiere de conocimientos básicos como la apertura del diafragma, la velocidad de obturación y el ISO. Cuanto más correcta sea la exposición de una fotografía, menos edición posterior necesitará. En el curso de fotografía de Xataka foto te lo explican muy bien.
  4. Dispara en formato RAW: te permite mayor rango dinámico y en el caso de haber expuesto mal una fotografía tendrás algo de margen para corregirlo. Pero cuidado con la aparición de ruido cuando trabajes en ISOs muy altas.
  5. Gestión de color: muchos desconocen lo importante que es un perfil de color y para qué sirve. Básicamente para fotografías de alto contraste y saturación, se recomienda utilizar sRGB, y para fotografías más homogéneas y con mayor riqueza tonal es preferible Adobe RGB. Si esto te suena a chino mandarín, aquí tienes un manual y un curso que explican de forma muy sencilla la gestión de color.
  6. Cuidado con el enfoque: por mucho filtro de enfoque que utilices, si una foto está fuera de foco -o trepidada- y le aplicas un filtro de enfoque ¡el “error” resaltará aún más!
  7. Y con el filtro de desenfoque sucede lo mismo: mucha gente lo utiliza para crear sensación de profundidad, destacar la figura del fondo, etc. pero para esto también hay reglas y si te las saltas, la mirada irá directamente a la parte desenfocada que es la que le chirría visualmente.
  8. Usa el mínimo nº de capas en Photoshop: aprende a usar las máscaras y las capas de ajuste en vez de usar capas acopladas, te ayudarán a rectificar y reducir el peso del archivo.
  9. Equilibra sombras e iluminaciones sin abusar del efecto HDR: anticípate a los problemas. Por ejemplo para un retrato a contraluz puedes utilizar luz de relleno (reflector, flash) en vez de intentar “arreglar” después con Photoshop la parte en sombra.
  10. Aplica un suavizado de piel discreto... ¡no a discreción! Hay una gran diferencia entre corregir y eliminar imperfecciones, y en borrarle la cara a tu modelo. Y del suavizado de luminancia ya ni hablemos. Recuerda, en el punto medio está la virtud.
  11. Y por último, conoce a los grandes fotógrafos de la historia: aquellos que nos han regalado momentos únicos e irrepetibles. Cuanto más te empapes de buenas imágenes mejor criterio tendrás.

¿Qué te han parecido estos tips? ¿Estás listo para habilitar el modo manual de tu cámara?

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