28 de julio de 2014

"Es la última vez que vengo al Circo del Sol"

Pronuncié esta frase tras salir del penoso show Delirium de Madrid, en el cual se estafó a mucha gente que compraron entradas en 1a fila, que se convirtieron en simples sillas plegables por debajo del suelo del escenario. Resultado: gran parte del público abucheó durante media hora o más o a unos artistas que nada tenían que ver con aquella lamentable situación. 


Llegó Varekai y fui débil ante un espectáculo que me hizo recuperar el sabor de la carpa -aunque no música en directo, cachis- por lo que me dio esperanzas para darle una oportunidad a Zarkana, otro pseudomusical -estilo Delirium- montado en un gran pabellón cuyas butacas se encontraban a una distancia vergonzosa del escenario. Vergonzosa por los precios desorbitados a los que las vendieron, como manda la marca de la casa.

De nuevo juré y perjuré que ya nada ni nadie me haría volver jamás de los jamases, pero heme aquí viajando a Granada a ver Dralion y uno de mis números favoritos, el Pas de Deux aerial que hizo que descubriera la belleza de la danza con telas.

El lugar prometía: un escenario estilo carpa en mitad del campo del palacio de deportes con la ventaja de que no había postes ni cables y los asientos se encontraban muy cerca del escenario ofreciendo gran visibilidad desde cualquier punto de las gradas. Entramos directamente sin folleto informativo ni nada y cuando tomamos asiento en nuestras sillas en primera fila me encuentro en la misma situación que en Delirium: incómodas sillas desplegadas por debajo del suelo del escenario. Me giro y descubro que desde la primera fila de las gradas a unos metros por detrás se ve mejor. Me digo a mí misma que no importa, que estoy tan cerca que podré ver el iris de los artistas y con eso me basta.

El show comienza y mi corazón se detiene, se me saltan las lágrimas de la emoción y me preparo para disfrutar de la primera parte que resulta brutal. Tras un descanso me siento emocionada: tengo grandes expectativas en la segunda parte donde por fin podré ver a los amantes bailando colgados de sus telas azules.

Suena la melodía y sólo se ve a la acróbata. "Voglio ballare con te, amore..." el cantante ha comenzado su estrofa, pero ni rastro del otro acróbata. Espero y espero hasta que termina el número. Oigo aplausos que me obligo a compartir. Me siento traicionada: una de las actuaciones más importantes de Dralion -aparece en el cartel promocional- ha desaparecido.

Sé que debo disfrutar del resto y me obligo a ocultar mi decepción pero los continuos fallos que comete el elenco asiático -hasta uno de los diábolos cae sobre una grada- hacen que mi estado de ánimo empeore. Seguro que han trabajado muy duro pero creo que este show se les ha quedado grande. Después de todo eso es lo que venden, artistas de élite, no amateurs. Aunque son humanos y pueden equivocarse, todo tiene un límite.

Afortunadamente todo termina sin más incidentes y hasta me pongo en pie para aplaudir. Aunque no hayan cumplido mis expectativas, estoy segura de que han sacrificado mucho por estar ahí. Los aplausos emocionados les hacen salir a saludar tres veces pero antes de una cuarta nos empiezan a echar del pabellón. Hay que hacer sitio para la siguiente función, ya que han vendido más entradas de las esperadas. Nos dan 5min. para hacernos una foto en un miniphotocall que hay en la entrada pero somos tantos que pronto se convierte en una batalla encarnizada. No me siento orgullosa de colarme en mitad de una foto pero es la última vez que vendré. Es probable que la chica que acaba de empujarme a un lado haya pensado lo mismo que yo.

En resumen, un espectáculo cuya entrada más barata supone alrededor de 60€ no debería engañar así al público que es a fin de cuentas su fuente de ingresos. Con esto no le quito mérito al Cirque du soleil. Popularizó el mundo del circo cuando era considerado algo rancio y pasado de moda, convirtiendo cada espectáculo en un despliegue de arte y gran belleza.

Mi mayor admiración y respeto a los artistas que se juegan la vida sobre el escenario para llenar los bolsillos de esta empresa.


Aquí dejo el maravilloso aerial silk de Dralion al que me refería...

4 comentarios:

Musidora dijo...

Que pena...yo llevo queriendo ir hace bastante, pero cosas así y los precios hacen que al final lo haya visto en DVD y ya.

Gala Chan dijo...

Sep, verlo en directo era mágico, pero desde que se han puesto en plan máquina de hacer dinero hace unos años, ha decaído mucho el nivel y la organización :(

Juanma Lopez dijo...

Pues yo lo acabo de ver en Mallorca y de todos los espectaculos que he visto del circo del sol, que no son pocos, me ha parecido el peor de lejos... he salido muy decepcionado y de bajón.

Gala Chan dijo...

Mucha gente me ha comentado lo mismo que tú, Juanma, que en Mallorca fue decepcionante, aburrido e incluso faltaron algunos actos... En fin, ellos verán. Personalmente no pienso darles ni un duro más.

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